La pandemia de COVID-19 se ha convertido en una prueba de estrés para todos. La economía mundial ha sufrido enormes pérdidas y le costará recuperarse unos años. A pesar de la lenta pero segura recuperación de la demanda entre los inquilinos, los expertos aún no se han comprometido a dar previsiones inequívocas. El debate entre teletrabajar o acudir a la oficina es uno de los más comunes entre empresarios y empleados, pero existen otros muchos factores que tener en cuenta. Estos son seis cambios que puede que hayan llegado para quedarse en el mundo laboral.

1. El ascenso del teletrabajo

Los expertos de la corporación inmobiliaria comercial internacional CBRE creen que la necesidad de oficinas tradicionales se podría reducir en un 15% para siempre. En la conferencia anual de la industria Coworking Europe sonaron estadísticas sorprendentes: en 2020, el nivel de ocupación del espacio de oficinas cayó del 70-80% al 40-50%. Algunas grandes empresas han dejado parcialmente o totalmente a los empleados trabajar de forma remota y ya no se necesita el mismo espacio.

2. Manteniendo las distancias

La pandemia ha cambiado nuestros hábitos y estilo de vida, así como nuestra forma de trabajar y relajarnos. La distancia social aplicada a todos los contextos es una nueva tendencia a la que se ha enfrentado el sector laboral. 

3. Más higiene 

No hay mal que por bien no venga. Aunque suene banal, la pandemia nos ha enseñado a lavarnos las manos después de venir de la calle. El uso de antisépticos se ha convertido en un hábito tan importante como los rituales del café mañanero.

4. La salud cobra protagonismo

Tomar la temperatura de los trabajadores en la entrada de las oficinas, usar mascarillas, zonificar los lugares de trabajo por distancia social, indicar distancias y direcciones, poner recordatorios frecuentes sobre las restricciones… Todo esto ya forma parte de la rutina laboral.

5. Seguridad para el cliente

Con la llegada de la pandemia, los consumidores comenzaron a prestar más atención al cumplimiento de las normas sanitarias por parte de cada empresa. A su vez, como clientes en el mercado inmobiliario comercial, han sido ellas las que ahora también prestan más atención a las medidas de seguridad adecuadas para que el trabajo se desarrolle en los edificios de forma plena y sin riesgos. 

6. Foco en la digitalización

La digitalización es la tendencia indiscutible del último año. Sin embargo, en la encuesta de Deloitte solo un 41% de los propietarios de grandes empresas dijeron estar lo suficiente actualizados. Por un lado, todos comprenden la importancia de la tecnología, pero por otro, muchos “salvan” el negocio a través de constantes recortes presupuestarios que les impiden invertir en ella. 

Muchos analistas creen que, durante el año 2021, una media del 45% de los directivos incrementará la inversión en soluciones tecnológicas, en inteligencia artificial y en el desarrollo de canales digitales de comunicación con los clientes. 

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